Siempre he sido de regalar canciones, pero cuando le regalan una a uno que dice que todo lo que crees que has vivido es un sueño, no puedes no sentirte un poco triste, aún así tiene su encanto, y más en una ciudad en la que hemos pasado, de repente, a 28º de mínimas durante el día. Para los que han sudado el asfalto, buenas noches:
Me hace gracia mirarte, sí, a ti, en rojo, sin ningún otro color, el rojo, el que realmente te pega, el rojo pasión, el rojo fuego, el rojo ira, y el rojo muerte. Por qué tiene que ser todo tan difícil?, por qué no podemos, simplemente, hacerlo como estaba destinado a ser?, no lo sé. Quizás nuestro orgullo tenga mucho que ver con esto, y quizás ésta sea la única forma de hacer las cosas...
Llamadas a traición, sin significancia pero con mucho significado, guiños, recuerdos, textos, caricias, si alguna vez los hubo, dime, dónde están ahora?, yo te lo diré, en el mismo sitio en el que estaban, entre tú y yo, cuando los huecos en los que te amoldabas perfectamente eran visibles a tus ojos...
Tú dijiste una vez que las verdaderas historias que merecen la pena, son tristes.
Quizás tengas razón, quizás estés equivocada, lo único que sé es que no debía ser así.
Y otra vez, en este insano vicio de escribir mientras el metro avanza, imparable e impasible, hasta su próximo destino... "El Destino" es una palabra tan grande, tan enorme, tan inconmensurable e inabarcable... pero está ahí. Como una piedra que se lanza a un río y disturba el agua localmente, así son nuestras vidas, y el curso del río es el destino.
No somos libres, nunca lo fuimos y no nos ha hecho falta, nunca. Si las cosas ocurren o no por una razón, no es relevante, lo que verdaderamente importa es ser felices con las cosas que hacemos mientras duremos respirando. Me gusta viajar en metro, ser un desconocido, observar a la gente, sus caras, sus gestos, sus miradas... Puedes encontrar desde alienación a felicidad pasando por el llanto, la tristeza o la vacuidad. Pero lo peor que llevo es ver las caras tristes de la gente. La gente triste me rompe el corazón, me encoge el alma, me carcome y me destruye por dentro. Veo gente con la mirada perdida, los ojos vidriosos, llenos de lágrimas, penas y desdicha, y me contagio... Mis ojos dejan de ver, mis oídos de oír, mis manos y mi voz tiemblan y cuando el tren para y la gente se va, yo sigo ahí, con las emociones absorbidas de otros, intentando liberar mi corazón de las afiladas garras de la desesperación...
Quiénes somos?, de dónde venimos?, hacia dónde vamos?, mi vida merece la pena?, es mi existencia digna?... Preguntas sin respuesta que bajo el auspicio de la banda sonora de camino a la perdición cobran una magnitud elevada. Sé que he hecho cosas mal en mi vida, que he cometido grandes errores, pequeños y medianos, pero también he hecho cosas buenas por y para la gente. Pero es tan duro a veces...
Aunque te parece que no me entero, subliminalmente estoy atendiendo... Porque incluso cuando no te escuchaba, luego me acordaba, luego me acordaba...Entiendo que digas que soy un desastre, pero es mi cerebro, no me siento responsable. Si te calmas y dejas que te lo explique, verás los insondables misterios de la psique.Lo que me has preguntado no lo he oído, pero de todas formas voy a contestarte, que por algo soy tu amigo.
Llevas razón sobre tú y yo, pero da igual porque he cambiado de opinión. Sabiendo como sabes lo que siempre le hago a la gente, ¿cómo pensabas que contigo iba a ser diferente?.
Es normal que pienses que soy un monstruo porque no he llorado y estoy tan entero, y me dio más pena el último episodio de Friends que lo nuestro, más pena que lo nuestro...Créeme si te digo que no es culpa mía, que más bien se trata de una minusvalía, que sólo me importa lo que no me importa, y tú claro que me importas, por eso no me importas. Espero que ahora esté todo más claro, yo tengo que irme porque he quedado aquí al lado.
Llevas razón sobre tú y yo, pero da igual porque he cambiado de opinión. Sabiendo como sabes lo que siempre le hago a la gente, ¿cómo pensabas que contigo iba a ser diferente?.Sabiendo como sabes lo que siempre le hago a la gente, ¿cómo pensabas que contigo iba a ser diferente?...
Cómo le diste la vuelta a mi mundo, muñeca... mi privaste de todo hasta casi dejarme exhausto, todo lo que he hecho, lo he hecho por ti... y no soy de los que muevo las estrellas por cualquiera!!!!
Has corrido tanto... has llegado tan lejos...
Tus ojos pueden ser tan crueles, tanto como puedo serlo yo, porque yo creo en ti...
Sí, lo hago...
Vivir sin la luz del sol, amar sin el latido de tu corazón... No, yo no, no puedo vivir dentro de ti... No puedo vivir dentro de ti...
Es curioso cómo, mientras perseguimos nuestros sueños, las cosas cambian. Situaciones, personas y lugares viajan a la velocidad del rayo por nuestras fibras ópticas. Y cuando todo eso termina, te queda una vaga y fría sensación en la boca del estómago, tan repugnante y desagradable que te deja un sabor metálico difícil de olvidar. Y es que los pelos se tiñen, se cortan, los ojos se cubren con gafas, la ropa cambia según los designios de las mentes creativas inspiradas por sólo dios sabe qué, las flores que se regalan se marchitan, del calzado ni hablamos, incluso los conceptos cambian, belleza, justicia, honestidad, todo cambia, nada permanece... nada?.
Poco a poco, a medida que pasa el tiempo, hay algo que no cambia, y es nuestra esencia, lo que en verdad somos, nuestro pasado, y todo lo que nos rodea.
Podemos cambiar, podemos querer cambiar, podemos intentar querer cambiar, pero al final, nuestro pasado nos persigue siempre, siempre.
Cuando caen las caretas, cuando todo se ha dicho y se ha hecho, no hay lugar para los cobardes.