Pues bien, se cita la palabra honor y aquí estoy... Juraría que ya lo había hecho, y por eso me paso las reglas del meme por el forro de los cojones y prefiero compartir este fragmento contigo, ahí va, AoD!!!

Dijo: Llévame ahí y No sabes cuánto aprecio lo que estas haciendo y Cuando veas a tu madre, dile... dile que le he dicho adios. Así pues, lo saqué del cohe y descendí por el mullido ribazo hasta el río, donde me detuve, con mi padre en brazos. Y aunque sabía lo que esperaba de mí, no podía hacerlo. Me quedé parado a la orilla de aquél río, sujetando su cuerpo envuelto en la manta como un sudario, hasta que me dijo: Puede que ahora prefieras mirar hacia otro lado, y luego: Por favor, y de pronto sentí entre los brazos una vida formidable, frenética, imposible de retener por más que quisiera, y claro que quería. Pero al cabo de un instante me quedé con una simple manta en las manos, porque mi padre había assltado al río. Y fue entonces cuando descubrí que, después de todo, mi padre no había estado muriéndose. Sencillamente , había estado cambiando, transformándose en algo nuevo y distinto para continuar su vida de esa forma. A lo largo de todo aquél tiempo, mi padre se había estado convirtiendo en un pez.

Lo vi deslizarse a toda velocidad de aquí para allá, una criatura plateada, brillante, resplandeciente, y después desapareció en la oscuridad de las aguas profundas deonde viven los peces grandes, y no he vuelto a verlo desde entonces... aunque otros sí lo han visto. Ya han llegado a mis oídos historias de vidas salvadas y deseos concedidos, de niños que han cabalgado sobre sus lomos a lo largo de muchos kilómetros, de pescadores de caña arrojados de sus embarcaciones a las aguas de distintos océanos y ríos, desde Beaufort hasta Hyannis, por un pez juguetón, el mayor que hubieran visto, y cuentan sus aventuras a quien quiera que les preste oídos.

Pero nadie les cree, nadie cree ni una sola palabra...

Del libro de Daniel Wallace titulado Big Fish (Sí, mis niños, antes de la peli, existía un libro)...

Y no nomino a nadie, porque éste parrafo me hace llorar, y mientras lloro no pienso en nada.