Y con el fin de semana llegó el desfase, la destrucción y la orgía. Yo no sabía lo que hacía, me dijeron que era agua, pero no, no lo era. Me envenenaron la mente con su dulce néctar, mientras mi cuerpo luchaba contra su fisiología más desbordante...

Drogas, farra, tías buenas, más drogas, bañeras, drogas, bañeras llenas de drogas, tías buenas en bañeras, tías buenas llenas de drogas... Qué tiempos aquellos...

Y cuando desperté, no era más que yo mismo rodeado de mujeres desnudas. Es lo que tiene ser una estrella del Rock...