INFORME OFICIAL DE NICK FURIA
Últimamente me estreso demasiado pensando en la vida, vuestra vida, mi vida, pero no puedo evitarlo, velo por la seguridad de todo el jodido planeta, recordáis?

Lo dijo el padre de Conan y nos lo tomamos a guasa, pero en lo único en lo que un guerrero puede confiar es en su acero. Los Vacceos pensaban que sus guerreros eran elegidos por las espadas que forjaban. La espada era algo mágico, algo que no pertenecía éste mundo, algo que un guerrero podía lucir con honor y con la aprobación de sus congéneres...
Una espada como aquella no era un mero utensilio, era algo más, un símbolo, un guerrero no era más que un hombre, pero la propia espada le volvía invencible, le volvía poderoso, su poder le imbuía y podía luchar para defender lo que le era querido, no sólo posesiones, sino lugares, gentes e ideas.

Las espadas no se heredaban, ni se repartían con la muerte del guerrero, pues se incineraban con el cadáver. La espada escogía a su portador y cuando éste ya no existía, no tenía sentido estar en éste mundo y la espada perdía su poder. Era inservible, se hacía vulnerable y desaparecía con el guerrero.
Estos cumplían el ANTIGUO CÓDIGO: "Su espada defiende a los desvalidos, su fuerza sostiene a los débiles, su palabra solo dice la verdad..."
Y vencían y morían, y las espadas se rompían, y los años pasaban, y los ideales giraban, hasta hoy.
No hay ideales para luchar, no hay razones reales para pelear, no hay amor en la guerra...
No existen ya esas espadas, nadie es digno de blandirlas, no pueden escoger portadores porque nadie lo merece...
Hay que cambiar eso, lucho por las cosas que deseo, lucho por los deseos de otra gente, y quiero una espada, necesito mi propia espada para combatir. Aún no me ha encontrado, pero lo hará, algún día, y entonces estaré completo, porque seré invulnerable, y podré combatir mis demonios...
Pero yo sólo no puedo hacerlo. Ningún hombre en solitario venció jamás a un ejército, por eso todos vosotros debéis hacer que vuestra propia espada os encuentre, y juntos, amigos, compañeros, damas, caballeros (Con o sin armadura) podremos hacer que esto funcione, podremos ser felices, podremos ayudarnos, volver a los tiempos en los que el antiguo código se cumplía, donde La Medida se respetaba.
Éstas espadas se forjaban en horno, que vuestro corazón alcance el blanco vivo, que su acero salga de vuestro interior.
Combatid!!!



Betelgeuse dijo
Que melancolico, medieval incluso. Hay que luchar, cierto, pero, por fortuna o desgracia, las espadas ya no son de acero. Tu tienes tu don de palabra y despiste, y por supuesto tu Kimika!
Yo tengo alma de dragon, asike en la era medieval nos habriamos llevado un poco mal! jejeje
Besikos!
Fuerza y Licor
15 Diciembre 2006 | 01:44