Y van dos seguidos, ciertamente la guerra hace extraños compañeros de celda...

Ayer, mientras caminaba absortos por entre la gente de la gran ciudad, me pareció ver algo, un brillo, una veloz ráfaga de espíritu que me empujó a correr detrás suya, armas en mano, para comprobar que no era una amenaza.

La gente chillaba al ver cómo mis pulmones se henchían del frío aire cosmopolita y mis piernas me empujaban a una frenética persecución tras la estela de los cristales de hielo más fractales que he visto.

La ciega carrera terminó en un callejón en el que no había nadie, me di la vuelta para descubrir que todo era una encerrona para tener al cazador cazado. Me despojaron de mis cosas, me ataron y me llevaron lejos...

Y caminamos y caminamos largo tiempo por áridos paisajes hasta que me encerraron en un castillo entre la nieve, en una celda oscura, con un frío como el del Invierno. Encadenado a la pared como estaba no podía ver absolutamente nada, todo a oscuras, ningún sonido hasta que lo oí o más bien lo sentí.

Empujé mis cadenas, me hice sangre en las muñecas, me arañé prácticamente todas las partes de mi cuerpo y de repente, oí aquella voz, como un hilo de viento frío y potente "ES INÚTIL", dijo, y agudicé la vista para ver algo en la penumbra sin que nada se mostrase a mis sentidos.

"QUIÉN COÑO ERES?!!", grité yo. No hubo respuesta. "NO ME IMPORTA POR QUÉ ESTÁS AQUÍ, CHATO, PERO YO TE ASEGURO QUE PIENSO SALIR!!!" dije, pero tampoco hubo respuesta, tan sólo frío, un frío que helaba los huesos hasta del más duro. Pero en la oscuridad de aquella celda algó brillo ténuemente y entonces le vi. Era otro hombre, un hombre abatido y roto. Pero su mirada, aquella mirada que se encontró con la mía, era de fuerza, de pureza.

"QUIÉN COÑO ERES?!!!", le dije de nuevo.
"NO LO SÉ", me contestó.

"SI NO LO SABES TÚ, A QUIÉN COJONES SE LO PREGUNTO?!!!", contesté yo.

"MI NOMBRE ES WINTER", "MUY BIEN, YO SOY NICK, HECHAS LAS PRESENTACIONES DIME QUÉ COJONES PINTAMOS EN TODO ESTO".

Y las horas pasaron y me contó que él había sido un gran señor, con tierras en el norte, manejaba sus territorios con mano de hierro, pero era bueno y gentil con sus vasallos, y que de pronto, un día, alguien le traicionó. El enemigo más poderoso al que un hombre puede enfrentarse, él mismo. Me habló de que sólo una persona le mantenía con vida, cómo no, una mujer, y yo le conté que la mía tenía los ojos más precioso que había visto, y trabamos amistad. Vivimos juntos cada segundo de aquella celda con esperanza al ver que los dos buscábamos respuestas el uno en el otro, y que las encontrábamos...

Pasaron las horas hasta que conseguí soltarme un brazo, luego el otro, y finalmente estuve libre. Le levante del cómodo suelo en el que estaba instalado, rompimos nuestras cadenas con fuerza, con honor y con más de una lágrima y salimos de allí como pudimos.

Desde entonces tengo mucho más cuidado con los sueños, con los callejones, y tengo un grandísimo compañero de fatigas.

WE ARE BACK IN BLACK, Winter, ahí va eso, ya sólo queda reunirse con PEMM, el soldado musical astur!!!.

Por vosotros, FUERZA Y HONOR.