A pocos minutos de que llegue, escribo ansioso estas líneas para describiros lo feliz que me siento ante su llegada. Quizás su olor, su calor y su candor sea capaz de calmar mi turbulenta mente y mi estruendoso corazón...

Y como el buen rollo me invade, aquí os dejo una perla rescatada del pasado por nuestros hombres del servicio de Almacenaje de Datos.