Yo no sé cantar, nunca he sabido, mis confrontaciones con el arte siempre acaban en el hospital y con un muro de ladrillo más herido que yo. Pero hoy, quiero dedicarte esto, por haberme animado con ése comentario sobre la tristeza. Gracias a ti, y a todos aquellos que se preocuparon, da igual si mucho o poco, para ellos, un buen grupo de gente cantando una buena canción.

CARPE DIEM, CARPE NOCTEM.