De nuevo, debido a mi trabajo, he de visitar lugares lejanos y de nombres extraños para combatir el mal, esta vez, siguiendo los pasos de Panimo debo viajar al centro de la antártida a buscar entre la nieve la señal que he recibido que intenta penetrar en las computadoras del Helitransporte.

No obstante ya he dado parte a la policía de esta incursión y ya están en ello... De todas maneras siempre he pensado que uno marca la diferencia y que la justicia que puedas generar es la más válidas de todas estas justicias que hay por ahí.

Sin más miramientos, sólo decir una cosa más, tendré acceso a internet al lugar al que voy, así que iré informando de mis investigaciones. En Sabah Nur aprenderá a no tocarme los cojones.

Fuerza y honor.