Siempre has sabido que he tenido la fuerza para luchar,
pero me cansé de las guerras en la oscuridad...
y pensé que todo acabaría si me rendía,
pero no fui lo suficientemente fuerte como para dejarte ganar...
Conocía la lucha, pero no conocía el precio
y como se paran las ruedas cuando están girando,
pensé que no podrías amar a un hombre que había perdido,
no, no fui lo suficientemente fuerte como para dejarte ganar...
... dejarte ganar...
... dejarte ganar...
Solía asustarme despertar preguntándome
si había olvidado por lo que estaba luchando,
tú sabes que decías que tú eras débil y yo fuerte
Bueno, no fui lo suficientemente fuerte como para dejarte ganar...
Sabes que siempre tuve la fuerza para luchar
pero me cansé de las guerras en la oscuridad...
Y pensé que todo acabaría si me rendía,
pero no fui lo suficientemente fuerte como para dejarte ganar...
Es curioso cómo pasa el tiempo, cómo la gente se va, cómo la gente aparece, cómo la gente te pregunta por qué es la polla...
Y sin embargo, la respuesta de todas esas preguntas están dentro de cada uno de vosotros. Sé que ha pasado un año, y sé que eso no es nada, pero su recuerdo aún me hace vibrar... Sí Vanesa, tu hermana era especial, y nosotros somos muy afortunados...
Buceo por los insondables entresijos de Youtube cuando un bandarra reclama mi atención, me habla de seres en mallas, con tangas daurados (Como la brújula), y de repente me mareo, no puedo creerlo, pero sí, la visión es letal, la visión es colorista, psicotrópica, y no puedo dejar de alabar a alguien que ha pasado de amigo a héroe (No sólo por nuestras cruzadas smokebusters contra gayers, sino por esto)...
Por un momento, me ha parecido ver y escuchar a dios...
"¿Lo sientes en el aire?, ¿sientes ese chisporroteo, esa sensación de urgencia, todo ello acompañado de una distante familiaridad?
Así es como siempre ocurre cuando dos amantes con mala estrella se miran fijamente a los ojos por primera vez, y ellos son como estrellas, realmente lo son... ardiendo cálidas y brillantes, y estallando en llamas.
Por lo que sé, incluso puede que sean las mismas, ¿te consta?, las mismas almas, siempre encontrándose, siempre esperando vencer los malos augurios... y siempre fallando.
Estrellas largo tiempo muertas aún nos proporcionan su luz, ya sabes. Al menos, eso es lo que hombres mucho más inteligentes que nosotros afirman. Las estrellas ya han desaparecido, pero aún vemos su brillo, tiempo después de uqe se hayan deslizado en el olvido.
Observa bien a estas dos estrellas. Obsérvalas ahora... Sabiendo que ellas también están destinadas al olvido... E igualmente incapaces de apartar la mirada, de la misma manera que contemplas aquellas estrellas muertas y admiras su belleza."
El día que murió Carl Sagan pasó inadvertido para mí. No le di la mayor importancia, ni le rendí tributo, pero ahora veo un vídeo que deja sin palabras a una Estrella y me pregunto si en verdad no debiera ser menos orgulloso y reconocer el mérito asombroso de este cosmólogo...
Y pienso, después de lo bien que me lo pasé el jueves, que el mundo, el planeta, es un lugar increíble. Y que la vida es la mayor de las aventuras, y que es un placer estar aquí y respirar la atmósfera de Madrid cuando llueve por la noche y vas en compañía de alguien a quien existió un tiempo en que la magia te hubo unido...
Es curiosa la vida, cómo cambia, se amolda y muta para dar quebraderos de cabeza y momentos de alta tensión emocional casi a partes iguales (Porque siempre suele haber más ratos malos que buenos...)
Para mí, los buenos momentos significan el triple y me hacen sonreír en los momentos de oscuridad, porque en los lugares más oscuros y sombríos, la luz más pálida brilla como una supernova.
Gracias, rubita, dejamos una conversación a medias, habrá que terminarla...
Consider again at that dot. That's here. That's home. That's us. On it everyone you love, everyone you know, everyone you ever heard of, every human being who ever was, lived out their lives. The aggregate of our joy and suffering, thousands of confident religions, ideologies, and economic doctrines, every hunter and forager, every hero and coward, every creator and destroyer of civilization, every king and peasant, every young couple in love, every mother and father, hopeful child, inventor and explorer, every teacher of morals, every corrupt politician, every "superstar," every "supreme leader," every saint and sinner in the history of our species lived there - on a mote of dust suspended in a sunbeam.
The Earth is a very small stage in a vast cosmic arena. Think of the rivers of blood spilled by all those generals and emperors, so that, in glory and triumph, they could become the momentary masters of a fraction of a dot. Think of the endless cruelties visited by the inhabitants of one corner of this pixel on the scarcely distinguishable inhabitants of some other corner, how frequent their misunderstandings, how eager they are to kill one another, how fervent their hatreds. Our posturings, our imagined self-importance, the delusion that we have some privileged position in the Universe, are challenged by this point of pale light.
Our planet is a lonely speck in the great enveloping cosmic dark. In our obscurity, in all this vastness, there is no hint that help will come from elsewhere to save us from ourselves.
The Earth is the only world known so far to harbor life. There is nowhere else, at least in the near future, to which our species could migrate. Visit, yes. Settle, not yet. Like it or not, for the moment the Earth is where we make our stand.
It has been said that astronomy is a humbling and character building experience. There is perhaps no better demonstration of the folly of human conceits than this distant image of our tiny world. To me, it underscores our responsibility to deal more kindly with one another, and to preserve and cherish the pale blue dot, the only home we've ever known.
Los muros que se construyen se pueden tirar abajo. Son construcciones de hombres, que deben derrumbarse si se interponen en el camino de los sentimientos, pero es normal sentirse como un alien en Nueva York cuando hablas y la gente no es capaz de entenderte y sólo te mira con los ojos muy abiertos.
No es bueno salir a la calle y que tus ojos lluevan el asfalto, ni que el calor bochornoso de la capital afecte a tu alma.
Todo son muros, y los muros, se derriban.
Y esto se lo dedico a un Calamar ya una Zebra, por las molestias, y porque somos más fuertes de lo que creemos.
Todos nos levantamos asustados al encontrarnos con la noticia de la muerte/suicidio de Chris Benoit, pero ahora Íker Jiménez nos da la clave, aquí mismo (Un poquito por encima de la mitad de la grabación).